viernes, 3 de junio de 2011

18

Resulta ser que hace 18 años, en una noche de frío se me ocurrió salir a ver qué pasaba en el exterior, a experimentar todo aquello que era tan desconocido para mí.
A pesar de todo, me fue bastante bien. Crecí y lo sigo haciendo con el amor de mi familia, con el apoyo de esas personitas especiales que son mis amigos, con aquellos dejaron su marca y me siguen acompañando, y con cada uno de los seres que pasaron por mi vida que quizá hoy no están físicamente, pero sí presentes en mi mente y en mi corazón.
Tuve y tengo mis momentos de felicidad. Y me alegra demasiado pensar y saber que superan con creces los malos momentos. Que aunque me caí mil veces, me volví a levantar.
Espero que todo continúe su curso así como hasta ahora. Estoy conforme con todo lo que me rodea y es parte de mí. Viví una vida perfecta con cada imperfección.